«Que alguien me explique» —diría el buen Moncho—. No entiendo por qué, cuando me pongo a hacer números, éstos aparecen en rojo (¿ya ven?). He comprado plumas de todos los colores, he cambiado de cuadernos a lo bestia, hasta he usado diferentes programas en la compu, y nada. Los méndigos, tan coloradotes cual manzanas. ¿Será que soy daltónica? Será el sereno. Lo cierto es que, si las restas —que no sumas— fueron mi coco durante la primaria, ahora me he vuelto un as con ellas.
Pero no es nada nuevo, siempre he tenido broncas con la lana. Parece que cuando nací, ya venía hipotecada. Y no me refiero sólo a que tenga la vida prestada, sino a que siempre he vivido de prestado. Los dulces que me comí cuando niña. Las tortas que me receté en los recreos. Los camiones que tomé para desplazarme. Los tres libros que leí y que fueron a parar a la repisa de mi sala. El coche que me lleva y me trae (y otras cositas, je). La casa que me alberga. La ropa deshilachada que me viste. La máquina a la que le estoy contando esto. La comida que me mantiene con vida. Las chelas… Todo, absolutamente todo lo material que he tenido, ha sido gracias al crédito. Los préstamos de los compas, de la familia, del galán, del banco o de las tiendas han hecho posible mi permanencia en este mundo. Un mundo que, para colmo, también me prestaron. Chale.



5 Mediaciones:
jajajaja, eso estuvo geniaaaaaal, te pasas, lo bueno es que los que acumulan tampoco se van a llevar nada. Velo desde ese lado para no traumarte mas!!!
Ánimo!!!
Ja,ja,ja. No estoy traumada mi buen Leprosario. Claro que agradezco los favores , pero no me representan problema alguno (por cierto, sigo teniendo un pendiente con asté, espero que me diga cuándo lo resolvemes, ¿eh?). Un día de estos (no muy lejano) me verá con lentes oscuros y con un perrito en el brazo, je. Pero seguiré pidiéndole que me "piche" las chelas, ¿le parece? Se le extraña joven (y un buen).
Si, lo se, eso del perrito si me aterroriza. La gente cambia, pero espero que todo sea para bien, bueno, seguimos en contacto!!
Pinche menso. Primero se inventa historias, y luego le aterrorizan, bonita chingadera, ja.
Se le quiere bien
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